El presidente del Instituto Cultural, Lic. Juan Carlos D’Amico junto con la Directora Provincial de Patrimonio, Marián Farías Gómez, apoyan esta auspiciosa iniciativa y se han puesto a disposición de quines son la cara visible del proyecto, del que es mentor y partícipe el reconocido escritor Osvaldo Bayer.
Por otra parte Zernieri explicó que será la obra de toda una sociedad que “comienza a entenderse a sí misma y a trabajar por la identidad, la memoria y la reafirmación de los derechos humanos” y que apuesta a construir una obra memorable en un lugar donde funcionaba una poderosa maquinaria de muerte, como así también “a luchar desde la alegría, la esperanza y el compromiso”.
Diez toneladas de justicia
Entre los temas abordados en la reunión con el Lic. Raúl Valobra se destacó el de la participación de las comunidades originarias de la provincia, imprescindible para legitimar este proyecto.
También se trató el no menos importante hecho de que la obra se transforme en un emprendimiento plural, ya que se necesita de la solidaridad de todos para recaudar las 200.000 llaves u otros elementos de bronce -equivalentes a diez toneladas de material-, imprescindibles para la realización de un monumento de diez metros de altura.
Con ese propósito, y a los efectos de colaborar con tan necesario emprendimiento y lograr que el objetivo que se persigue se realice en un marco de seguridad y en el menor tiempo posible, el director de Folklore, Artesanías y Comunidades Originarias ofreció la posibilidad de instalar urnas en todas las direcciones de Cultura de la provincia.
Cabe destacar que el “Monumento a la Mujer Originaria” será donado a la Ciudad de Buenos Aires, con la condición –según manifestó el escultor Andrés Zernieri- que sea emplazada en reemplazo de la figura del General Roca, “responsable del asesinato de cientos de miles de originarios en la Patagonia y responsable también de sembrar, desde el Estado, un orden basado en el racismo y en la intolerancia para con lo nativo”.
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